La pizarra irregular es un producto tradicional, que se utiliza principalmente en exteriores, para paseos de jardines, acerados de calles e incluso para interiores como suelo rustico en viviendas rurales.
Las piezas pueden ser de distintos tamaños y espesores según pedido. Se vende a un precio muy asequible en pallets de una tonelada que contienen entre dieciocho y veinte metros cuadrados cada uno.